-Porque ha pasado mucho tiempo y ya no me prestas la
atención que solías
-Porque tus prioridades han cambiado y ahora no soy
una de ellas
-Porque tu nuevo trabajo te absorbe tiempo, mente y
dedicación
-Porque se te ha agotado la imaginación y crees que no
necesitas demostrarte nada
-Porque ya no me incluyes en tu lista de “lo más
importante”
-Porque "no eres tú; soy yo..."
-Porque unas veces no quieres, otras no puedes y la
mayoría te olvidas
-Porque consideras que nuestro momento ha pasado
-Porque mantienes a duras penas la relación, pero has
pensado varias veces en dejarlo
-Porque te has cansado de dar tanto y no recibir casi
nada a cambio
-Porque sigo
estando ahí, pero la pereza vence a las ganas en su pugna diaria
-Porque casi
no hablas de mí en tu organizada pero caótica vida
-Porque ya no
es lo mismo que al principio… en todos los aspectos
-Porque no
percibo en tu mirada ni la mitad de aquella pasión que antes desbordabas
-Porque todo,
incluso el deseo, termina por agotarse…
Las preguntas
que todos tendríamos en la cabeza ante estas afirmaciones y que servirían como
punto de partida para leer este texto: ¿POR QUÉ ROMPES NUESTRA RELACIÓN? ¿POR
QUÉ YA NO ME QUIERES? ¿POR QUÉ ME HAS DEJADO?... En realidad, no van por ahí
los tiros en el día de hoy. Habla mi blog, tratando de entender qué ocurre y reprochándome
el “abandono” al que lo he sometido en los últimos meses. Pues, a pesar de
todas estas excusas que podría argumentar, este blog cumple hoy 3 añitos, con
gran pesar por mi parte por no haber sido capaz de dedicarle en los últimos
meses todo el tiempo que me hubiera gustado. De hecho, el pobre está algo
oxidado y deseoso de volver a retomar la actividad que tuvo… hace no tanto
tiempo. Espero regalarle (y, por extensión, a todos aquellos que lo visiten)
algo más de trabajo, entrega y entusiasmo a partir de ahora. Y es que, aunque
no lo reconozca con frecuencia y las apariencias actuales no lo confirmen,
sigue siendo motivo de orgullo para mí y he disfrutado mucho con todo lo que he
escrito y volcado en él.
